martes, diciembre 22, 2009

Manifiesto por la cultura

Éste es mi manifiesto por la cultura, el mío, después de pensar bastante y a raíz de que se declare la anticonstitucionalidad de la Ley del Cine.

Hay tres enfoques básicos para llevar los aspectos culturales desde la administración, como para dar cualquier servicio público.

1: Políticas que favorezcan que haya estrellas. Se busca que algunos puedan hacerse muy ricos creando cultura. Así se favorece la relevancia internacional, cierto modelo industrial, una nivel alto de competición que presumiblemente creará excelencia (porque teóricamente sólo llegan a lo más alto los mejores). Y millonarios. Se busca que haya SGAEs, y Alejandro Sanz, y Almodóvar, y Amenábar.

2: Políticas que favorezcan que la mayor cantidad posible de gente distribuya su arte, y en el mejor de los casos, puedan comer de eso. Se busca la expresión libre, como un valor en sí misma, más que la calidad o el interés comercial. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Sevilla ofrece alquileres gratuitos para locales de ensayo.

3: Políticas que permitan que la mayor cantidad posible de personas puedan disfrutar de las artes. Por ejemplo, emitiendo películas y musicales de calidad por los canales de televisión gratuitos.

Pueden utilizarse estrategias de varios de estos enfoques a la vez, pero como filosofías de vida, el primero es incompatible con los otros dos. El dinero o se concentra, o se reparte. En la actualidad, El Ministerio de Cultura del Gobierno de España parte del primer enfoque, es decir, de la presunción de que es más importante proteger a artistas ricos que a artistas pobres, artistas futuros, y consumidores de productos culturales.

Estoy convencida de que pasará a la historia como la ministra de Cultura más contraria a la cultura de todos los Gobiernos de la Democracia.

domingo, diciembre 06, 2009

El Habibi y el tribal

Al habibi le encanta el tribal fusión. Mucho, mucho. El otro día en lo de Isbilia estuvo comentando lo mucho que le gustaba el traje de Helena, que llevaba los típicos avíos tribaleros junto con una especie de chalequillo muy corto de raso con decoraciones de estilo chino, y un parasol. A continuación, su compañía Duendes de Oriente apareció con un traje parecido pero más sencillo, con unas faldas de raso con amplias aberturas laterales. Más aplausos del Habibi, la fusión le tocó la fibra sensible.

Luego me contó que lo que más le gustó de aquellos números era la estética con un punto ciberpunk, la combinación de elementos étnicos y muy modernos. Le recordaba a cosas descritas en novelas de William Gibson, y acabó diciendo que si viajara atrás en el tiempo le contaría al Habibi de hace 15 o 20 años cómo iba a ser la danza moderna del siglo XXI.

Creo que después de ver su entusiasmo, empieza a parecerme medianamente posible que los hombres bailen tribal fusión.

viernes, diciembre 04, 2009

Puedes escoger.

Como vemos en las películas de Bollywood, en la India es normal concertar matrimonios. Mujeres que he conocido, originarias del norte del país, me contaron que eso es algo que hacen las sureñas. El caso es que ocurrir, ocurre.

Este anuncio de televisión por cable hindú bromea sobre ello. Para las que no sepáis inglés: el padre dice "Shakti, ven a conocer a tu marido. Este es Rachid". Y al final, "acostúmbrate a poder escoger".

Y por supuesto, ella se queda, ¿con quién? ¡con el que baila!

(a veces necesitamos un poco de humor sobre temas sombríos)

lunes, noviembre 30, 2009

Reseña de espectáculo: Festival Isbilia

Este fin de semana tuvo lugar el segundo festival de danza oriental que han disfrutado las sevillanas en poco tiempo: el primero fue de danza tribal, y no pude asistir, y el segundo ha sido más variado, y pude escaparme a ver por lo menos la gala. Se nota que la ciudad da para esto y para más. Y quizá el próximo paso sea acercarse un pelín más al modelo americano para estas cosas, a saber: variedad de vendedoras en el evento, y dos galas, una de asistentes y otra de profesoras.

La verdad, si tengo que decir toda la verdad, es que desde que vi el espectáculo Raks Sharki Night me he vuelto exigente con el nivel organizativo y la calidad de las galas profesionales. Quienes hayan visto los dos espectáculos espero que estén de acuerdo en que el nivel de profesionalidad tanto de las organizadoras como de las bailarinas era parecido, y creo que podemos aspirar a que no baje de ahí. Es decir: que podemos mantenernos en salas limpias, con un escenario bien montado, bien iluminadas y acondicionadas, en las que quepan cómodamente sentadas por lo menos 200 personas. La luz y el sonido las llevan personas que saben dónde están los botones y que han visto el ensayo así que no va a haber errores muy graves o muy tontos. Las bailarinas son todas como mínimo semiprofesionales y todo lo que nos muestren va a ser, como mínimo, correcto. Música en vivo no es mucho pedir, como tampoco lo es la puntualidad, y que haya algo que cubra los tiempos muertos provocados por los cambios de vestuario.

De este detalle no tengo información, pero lo asumo: todas las bailarinas cobran por bailar. Todas. No se utiliza a alumnas como teloneras.

Todas estas son cosas que podemos dar por supuestas en Sevilla de ahora en adelante. Me encantará seguir asistiendo a galas de alumnas de las de andar por casa, las adoro. Pero está definitivamente clara la diferencia entre un show "de verdad" y una gala de alumnas.

Bien, yendo a la ocasión. Disfrutamos con los bailes de: Aljaradanza y solistas, Beatriz Crespo y sus músicos de Salamat, Esalim y su compañía Mabruk, Carolina Prior y Ashira, Zuel, Mistri, Helena y sus Duendes de Oriente, Samah, las Bailarinas del Agua, Lili, y Raqs al Hilal. Si cuento bien, once compañías y solistas sin contar con las solistas que pertenecen a una compañía. Provenían de Sevilla, Málaga, Córdoba, Cádiz, y bueno, Mistri por lo que veo parece que es de todas partes!

La introducción de Aljaradanza y un número de una de sus solistas consistieron en representaciones de aspectos domésticos o de violencia de género. En primer lugar, vimos a las aljaradanzarinas escenificar escenas domésticas con pasos de baile, alternando distintas emociones en función de la música. Ese número me gustó mucho más que el otro, en el que un hombre con zancos y caracterizado como un estereotípico árabe manipulaba a una bailarina como si fuera una marioneta. No sé, me pareció demasiado simple, y si voy a ver algo desagradable prefiero que me avisen antes.

Mistri presentó dos piezas; pocas bailarinas lo hicieron. La primera era más clásica y la segunda más bhangra/funky. La verdad es que impresiona verla actuar en directo por la enorme cantidad de ropa que lleva, mucha más de la que vemos en las películas de Bollywood. ¡Eso tiene que pesar!

Mistri baila de una manera muy expresiva, realmente como una actriz de cine musical. Me encanta la delicadeza con la que ejecuta los movimientos más difíciles, no convirtiéndolos en el centro de atención. Es sencillamente bonito, algo que a veces se nos olvida.

Beatriz Crespo nos dejó al Habibi, a mí y a todo el público de piedra. Para empezar, llevaba música en directo, un grupo de tres músicos excelente. Tocaban música árabe al estilo de, por ejemplo, Caravasar. El primer número de Beatriz era de fusión clásico hindú-oriental. Como suena. Con sus mudras de las manos y todo, una cosa con un grado de control + expresividad = Nia al borde de echarse a llorar. Nos quedó la curiosidad de si los gestos claramente expresivos, como "me alejo con cara de susto", "me miro en un espejo y me arreglo", eran una narración o sólo eran pequeños detalles salpicados.

La segunda pieza de Beatriz, con crótalos y juegos con los músicos, era más oriental que la primera pero mantenía el toque hindú y añadía algunos elementos extra, como giro derviche, una de sus especialidades. Sinceramente, hay pocas bailarinas solistas a las que me apetecería ver dos horas seguidas, y Beatriz es una de ellas.

Más cosas: siempre es un placer ver a Esalim y Mabruck, no sé cuántas veces las he visto ya este año, ¿tres? y tengo la sensación de que el número baladi de Esalim no está ni coreografiado. Son muy divertidas: ¿quién más se atreve a jugar a las palmitas en mitad de una coreo? Tendré que perseguirlas por ahí para vere si las veo bailar más de una cancioncita suelta.

De Zuel os puedo decir dos cosas que no haya dicho veinte veces: que está bailando en un estilo ligeramente más contemporáneo (bien) y que está más delgado (mal). Zuel, cariño, a la próxima actuación te llevo una caja de mantecados.

Me enteré tarde de que participaba, y además con un taller, Helena la tribalera malagueña, ésa de la que el Habibi me deja que esté un poquito enamorada. Y no me enteré, y no fui al taller. Buaaaaaahhhhhhh. En fin. Helena bailó un número demasiado corto, de fusión extremo oriente / tribal (oooohhhhh) y luego interpretó con su compañía Duendes de Oriente una coreografía con abanicos en las que hacían distintas figuras como flores, olas, dragones, etc. El grupo parecía de nivel tirando a intermedio-no profesional pero había bailarinas de todas las formas y tamaños, algo que como he dicho en otra ocasión, me encanta. Al Habibi también. Otro día os pongo su reseña.

Hacía unos mil años que no veía a Samah. Su número puso a público de pie, fue muy alegre, y como he dicho antes de Mistri, muy bonito. La verdad es que las bailarinas que practican estilos clásicos, coquetos, sin muchos alardes innecesarios, no están los suficientemente valoradas.

No puedo decir mucho que no haya dicho ya de las Bailarinas del Agua (crótalos), Ashira (también crótalos) y Carolina Prior (sable). Todas has sido mis maestras, y lo seguirán siendo, y seguiré haciendo kilómetros para que me cuenten cosas.

Nayla interpretó una coreografía con shamadan tan espectacular como requiere un accesorio tan extraordinario. La última Aljaradanza con solo, Hala, fue la única particpante de la gala que consiguió palmas sin pedirlas. Ole tú, tu shimmy, tus sonrisas y tu nena que nos alegra desde el calendario de Ana Bella este mes tan triste.

Y si de Lili digo que baila cada vez mejor va a sonar a que hace tres años me gustaba menos, y no es eso, pero como no lo puedo decir de otra manera, pues lo digo. Lili baila cada vez mejor.

Finalmente, las Raqs Al Hilal trajeron un montaje que supongo que sólo puede calificarse de tribalesque. Siempre ha sido un punto fuerte de este grupo la creación de montajes musicales complejos en una sola coreografía, y ese fue para mí esta vez el problema de su actuación. Era como el Postre de la Casa, con tres bolas de helado, y fruta, y caramelo, nata, chocolate y guindas. Un exceso. Creo recordar cinco canciones diferentes utilizadas durante unos pocos compases antes de la traca final, el Smooth Criminal de Michael Jackson en versión tribalera. Las seis ideas que nos soltaron eran todas geniales, pero no me convenció el efecto acumulativo.

Espero que este festival tenga muchas más ediciones, porque desde luego esta primera me ha dejado con ganas de repetir.

viernes, noviembre 27, 2009

Gala contra la Violencia de Género

El sábado, si nada lo impide, voy a la Gala en Sevilla. ¿Quién más se apunta?

miércoles, noviembre 25, 2009

Un poco incómoda

Puede que hoy, Día Internacional contra la violencia contra las mujeres, no sea mal momento para decir algo que llevo tiempo pensando.

Alergia Oriental me hace sentir incómoda. Es un blog muy acertado, muy bien escrito, y que a veces da el dedo en la llaga de una manera genial en algunos de los problemas y defectos de la danza oriental en España. Cuestiones como el precio de las clases y la ropa, las galas de alumnas, las fidelidades y rencores variados, quedan mejor ridiculizadas por El Damnificado. Pero tengo peros.

Porque cuando en la televisión hay fútbol o una película violenta está bastante claro lo que se va a ver: lo que quiera el hombre de la casa.

Porque las noticias de cultura son cortitas, y las de deporte son de fútbol masculino.

Porque los aficionados al fútbol no son frikis, y nosotras sí. Porque sólo la camiseta del Real Madrid vale lo mismo que un conjunto entero de pedrería de tres piezas.

Porque tengo compañeros de trabajo que pasan fines de semana enteros de cacería (y me parece perfecto) y es natural, pero mis compañeras no pasan fines de semana enteros de excursión.

Porque el refrán "detrás de todo gran hombre hay una gran mujer" ha querido decir durante mucho tiempo "los hombres que progresan tienen una secretaria y relaciones públicas gratis, y eso es bueno y normal".

Porque casi todo lo que sale en Alergia referido a las relaciones entre hombres y mujeres ocurre a diario en la situación inversa.

Y sobre todo, porque casi todas las bailarinas muy buenas que conozco, profesionales o semiprofesionales, tienen todas unos novios y maridos maravillosos. Algunas están solas. Pero por lo general, a veces parece casi cosa de brujería la cantidad de parejas encantadoras que se ven o se comentan en una reunión de bailarinas. Por supuesto, no es porque la danza oriental atraiga a novios maravillosos. Lo que pasa es que cuando te tiras años bailando en el mismo ambiente, ves cómo van cayendo las que no tienen a alguien que les ayude, o directamente, cuando tienen a alguien que las sabotea. Si sabes que vas a volver del baile a una casa donde tienes que hacer la cena tú, la vida se vuelve un pelín más difícil.

Espero que llegue un día en el que todo cambie, para que el humor de ADDO pueda ser completamente inocente. Que no me traiga ningún mal recuerdo, que no me haga pensar en ninguna comparación sobre las cosas que los hombres sí pueden hacer con naturalidad y las mujeres no.

martes, noviembre 24, 2009

Tribaleras

Mi entrada sobre el tribal tiene 41 comentarios.

Muchos de ellos parten de la más absoluta de las intolerancias. Es extraño comprobar como personas que bailan un estilo de danza que no tiene más de 25 años, y ni uno más. Entiendo la preocupación por el purismo y la diferenciación entre el American Tribal Style, o "tribal clásico" como yo prefiero llamarlo para usar menos palabras en inglés, y el tribal fusión. Hay otras cosas, que, en cambio, no entiendo.

No entiendo que sea importante recordar que el ATS lo inventó una persona concreta. Mientras consideréis necesario hablar de vuestra maestra, o de Carolena Nericcio, o de quien sea, estáis demostrando la inmadurez vuestra o de vuestro arte. Ninguna bailarina de ballet tiene que mencionar a la Pavlova. Ella baila ballet y punto.

No entiendo cómo al leer un artículo fechado en Enero de 2006 que dice "Todo el tribal que he visto bailar llevaba música techno" entendéis "el tribal se baila con música techno".

No entiendo porqué ante las confusiones normales en alguien que nunca ha estado en una clase de tribal pero ha visto mucho, pero que mucho tribal en vivo, en lugar de decir "lo estás mezclando con el tribal fusión, donde sí pasan esas cosas que tú dices", os lo toméis como una especie de afrenta personal.

¿Sabéis qué? Aquellos conocimientos míos previos de tribal los aprendí en dos fines de semana muy divertidos en compañía de las Fat Chance Belly Dance entre otras bailarinas. Eran tan simpáticas y tan abiertas que no me enteré de que eran una compañía d emucho prestigio hasta estar de vuelta en España un año más tarde, y la verdad es que me sorprendí. A algunas tribaleras españolas que chillan demasiado alto les convendría aprender humildad de la fuente original.